LA IMPORTANCIA DE LA ESTIMULACION TEMPRANA
A los seis años de vida ya está determinado el tipo de ser humano que vamos a ser(excepcional, corriente, lento, amable, duro, mezquino o cruel) En su nacimiento los niños son un libro en blanco, con la posibilidad de ser cualquier cosa que es, ha sido, o fue, cualquier otro ser humano.
Los niños nacen con un gran deseo de aprender, quieren saberlo todo y quieren aprenderlo enseguida. Los bebes creen que el aprendizaje es una habilidad necesaria para la supervivencia. Con cada niño que nace, la naturaleza aplica su truco para asegurar su supervivencia, le hace nacer con la creencia de que el aprendizaje es necesario y todo recién nacido así lo cree.
Los niños pequeños aprenden cómo es el mundo a través de sus cinco sentidos (viéndolo, oyéndolo, tocándolo, oliéndolo y degustándolo) Cinco modos de aprender. ¿Qué pasa cuando damos a un niño pequeño un juguete nuevo? juega con él durante un minuto y medio y después se aburre y quiere cambiar de juguete. Nosotros lo observamos y nos decimos, tiene poca capacidad de atención. Sin embargo, hemos visto una demostración brillante de cómo aprenden los niños (mira el juguete, después lo escucha, luego lo toca, lo saborea y por último lo olfatea). Hay cinco vías de entrada de información al cerebro, todo lo que un niño aprende en su vida lo aprende por estas cinco vías.
La curiosidad intensa es una característica que comparten los científicos, los genios y los niños pequeños. Podemos enseñar a un bebe cualquier cosa que seamos capaces de presentarle de una manera sencilla y concreta. Cuantos más jóvenes somos, más fácil nos resulta recoger datos y mantenerlos (es más fácil enseñar a un niño de dos años que a uno de cuatro) Al nacer la capacidad de absorber datos se eleva casi en línea recta y cuando el niño alcanza los seis años esta ascensión ha terminado casi por completo.  
El niño pequeño aborda el aprendizaje absorbiendo un número enorme de datos sin el menor esfuerzo y después organizándolos sistemáticamente para descubrir las leyes por las que se rigen. Además cuando se mejora una de las funciones del cerebro se mejoran todas las demás. Si al ser humano no se le permite pensar, sin proporcionarle datos o información, no desarrollará inteligencia alguna. Nuestros hijos serán inteligentes en la medida en que les brindemos la oportunidad de serlo.
Lo único que debemos hacer para enseñar cualquier cosa a un niño es hacerlo de tal manera que le cause placer.  Nuestro trabajo como padres y educadores consiste en dar al niño un amor por el aprendizaje que le dure toda la vida. Si queremos que a nuestros hijos les encante hacer una cosa, repitámosles lo bien que la hizo muchas veces.
Debemos decir a nuestros hijos lo grandes que son y cuanto les queremos y decírselo habitualmente. Los niños que reciben alabanzas con frecuencia son más inteligentes que los que, con frecuencia, reciben reproches (Thomas Dreier)

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