LA EDUCACIÓN MUSICAL EN LA ESCUELA

  
“La música es la parte principal de la educación, porque se introduce desde el primer momento en el alma del niño y se familiariza con la belleza y la virtud” (Platon)
La música ha estado presente en la historia del hombre siendo un elemento muy importante en las distintas civilizaciones a lo largo de los años, provocando en el hombre diferentes estados de ánimo y emociones. En España comienza como enseñanza en las escuelas a mediados y finales del siglo XX y actualmente forma parte del plan de estudios en los centros de educación infantil, primaria y también secundaria.
El aspecto más importante de la música es que, por su cualidad no verbal, es capaz de acceder a todos los niveles del funcionamiento humano: biológico, psicológico y social.
Las bondades de la música, entre otras, son:
1)       Relaja y tonifica los músculos,
2)       Modifica el ritmo cardíaco, respiratorio y presión sanguínea,
3)       Activa los hemisferios cerebrales y estimula la actividad inmunitaria.
4)       Facilita la comunicación, desarrollando la autoexpresión.
5)       Potencia la creatividad, el aprendizaje, la atención y la memoria  
6)       Favorece la socialización.
El ritmo es la primera cualidad musical que el niño capta dentro del vientre materno. Es una fuente de comunicación entre la madre y el niño en esta etapa prenatal. Entre los 12 y 24 meses el niño muestra ya capacidad para reaccionar corporalmente ante el sonido y la música. Disfruta enormemente compartiendo canciones e imitando sus gestos con todos sus compañeros de clase. A partir de los 2-3 años el niño aprende el contorno melódico y rítmico de cualquier canción, atendiendo a propiedades globales de la misma, al igual que sucede respecto a la adquisición del lenguaje, del número o del dibujo.
La música se puede utilizar de dos formas diferentes en el aula, por un lado está la música activa, donde el niño es el participante directo, mediante actividades de movimiento, canto, improvisaciones e instrumentos. Y por el otro, la música pasiva, como por ejemplo las audiciones musicales, que requieren de una acción mas interna en el niño.
Desde la Escuela debemos trabajar, ayudándonos de la música (canto, baile, instrumentos…), para que el niño vea el mundo desde otra perspectiva, favoreciendo la experimentación, reforzando el ritmo y la melodía y con ello la expresión de emociones, la iniciativa, la creatividad y la escucha.

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