LA EXPRESIÓN DE LA RABIA

Las rabietas de los niños son consecuencia de la sensación de impotencia y de la consciencia de no poder conseguir lo que ellos quieren. Nosotros podemos ayudarles a superarlas, por lo que nuestra actitud va a ser fundamental en este proceso.
Es importante entender que acabar concediéndoles lo que ellos desean en ese estado equivale a perpetuar la rabia y la frustración. Por otro lado, responder con una falta de control significa que ésta es la forma correcta de afrontar los conflictos (recordemos que los niños aprenden por imitación) y convencerles con explicaciones, cuando están fuera de si, no sirve de nada, incluso puede incrementar su rabia y frustración.
Por tanto, ¿qué actitud sería la más conveniente y beneficiosa para ellos? Os mostraremos algunas actitudes y comportamientos que pueden ayudarnos en estas situaciones tan habituales a algunas edades:
  1. Lo primero, nosotros tenemos que estar tranquilos para poder gestionar la situación adecuadamente. Nos puede ayudar pensar que su actitud es consecuencia de la edad y que están aprendiendo a regularse.
  1. Es conveniente dejar salir la rabia, para que no se estanque, siempre y cuando no se le haga daño a nadie.
  1. Podemos acogerles corporalmente (darles seguridad y protección), si no se le pasa solitos, aunque inicialmente lo rechacen.
  1. Cuando son un poco mas mayores podemos invitarles a tranquilizarse bebiendo agua, lavándose la carita, sentándose en algún espacio donde se sientan seguros….dándoles tiempo y recursos para aprender a regularse solitos.
  1. Cuando están mas tranquilos y a ciertas edades, puede ayudar hablar sobre su comportamiento, para que puedan darse cuenta de que no conduce a ninguna parte y buscar juntos otras formas de solucionar los problemas (siempre que a un niño le digamos “no” a un comportamiento, debemos darle también otra alternativa)
  1. No es recomendable premiar o castigar esa actitud, para no atribuirle una repercusión excesiva (ya que esto podría provocar su repetición)
  1. Darle un tiempo para que pueda pedir perdón, porque disculparse puede ser difícil después de sentir mucha rabia, sin embargo, es algo que le beneficiará en el futuro.
  1. Demostrarles que no estamos enfadados y que les queremos igual que antes. Que hagan lo que hagan, o digan lo que digan, siempre les querremos y estaremos ahí para ellos.

Lo más importante es demostrarles siempre nuestro AMOR INCONDICIONAL, por ser quienes son, no por lo que hacen o puedan dejar de hacer.

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